Dooctors triAGE es un núcleo de razonamiento clínico dirigido por un médico internista. Su primera modalidad ofrece hoy orientación sanitaria conversacional a personas adultas; cada futura adaptación tendrá una finalidad, un flujo y una validación propios. Sin registro y sin solicitar identificadores directos.
Dos personas con un síntoma parecido pueden tomar decisiones opuestas: una minimiza una urgencia y otra teme una enfermedad grave que no está presente. La falta de orientación inicial y los problemas de capacidad coexisten. Dooctors triAGE estructura esa incertidumbre y propone un siguiente paso prudente antes de la primera valoración profesional.
La orientación pública para adultos es la primera modalidad implementada. Las aplicaciones para profesionales, instituciones o pruebas complementarias son líneas futuras: compartir el núcleo no les permite heredar automáticamente su evidencia.
Ayudar a que cada persona y cada profesional comprendan la urgencia clínica y el siguiente paso adecuado desde el primer contacto.
Adaptar un núcleo clínico gobernado médicamente a pacientes, profesionales e instituciones, demostrando en cada modalidad su seguridad y utilidad.
Cada finalidad exige sus propios datos, riesgos, protocolo, comunicación y validación antes de ponerse en funcionamiento.
Siga un ejemplo sintético fijo con varias señales de alarma. No es una consulta real ni demuestra la precisión clínica del sistema.
Las opciones no representan caminos alternativos: construyen un único caso ilustrativo para mostrar el formato de conversación y el tipo de siguiente paso.
La demostración corresponde a la modalidad pública. El mismo núcleo clínico puede inspirar otras aplicaciones, pero no basta con cambiar la pantalla o el interlocutor.
Cada modalidad futura deberá definir quién la usa, para qué decisión, qué datos trata, cómo comunica la prioridad y qué validación necesita antes de su utilización.
Le haré unas preguntas breves sobre sus síntomas (unos minutos) y no le pediré datos personales.
Esta orientación no sustituye a una consulta médica presencial, y puede ayudarle a decidir qué hacer a continuación.
Si cree que es una emergencia, llame al 112 ahora.
Demo simulada. No recoge datos clínicos reales. El producto real responde en triage.dooctors.com
La modalidad pública es la primera aplicación del núcleo clínico. Profesionales, instituciones y pruebas complementarias representan finalidades futuras separadas; ninguna está disponible hoy ni hereda automáticamente la evidencia de la modalidad actual.
Reciba una orientación inicial sobre la urgencia y el siguiente paso. No diagnostica ni sustituye una valoración profesional.
Aplicación futura, hoy no disponible. El objetivo es proponer una prioridad estructurada para revisión profesional. El sanitario conserva la decisión clínica final. Requiere finalidad, flujo, validación específica y un design partner.
Aplicación futura, hoy no disponible. Podría estructurar el primer contacto y facilitar la activación de un protocolo en organizaciones. No atribuye decisiones clínicas al personal no sanitario y requiere validación específica.
Vía futura, hoy sin convenio en marcha. Una evaluación futura podría medir actividad, seguridad y derivaciones mediante indicadores agregados acordados con la institución.
Priorización propuesta de informes ya emitidos por el centro, para ordenar su revisión o comunicación. No valida el análisis, no interpreta imágenes brutas y no diagnostica.
Un médico construyendo una beta pública de orientación sanitaria en funcionamiento. La ventaja no es el modelo — es el criterio clínico que lo gobierna. La capa pública permite observar el uso; la propuesta institucional requiere validación y diseño conjunto.
Gobernanza actual: el Dr. Luis Escobar Curbelo actúa como revisor clínico único de las señales seleccionadas por posible infratriaje, sobretriaje, casos frontera o cuestiones a discutir. Esta revisión retrospectiva orienta propuestas de cambio; no equivale a un comité científico independiente ni a revisar cada respuesta antes de entregarla.
El modelo B2B previsto combina implantación y licencia recurrente, pero todavía es una hipótesis. El siguiente paso es trabajar con un design partner para definir el problema, el flujo, los datos, la evidencia y la vía regulatoria antes de hablar de un piloto asistencial.
Una futura colaboración definiría casos, métricas clínicas y revisión médica antes de plantear cualquier escalado. Hoy no hay ningún piloto en marcha.
La priorización podría integrarse en flujos existentes. Requeriría validación específica y un design partner; la API no existe todavía.
Permitiría ofrecer apoyo estructurado para decidir cuándo observar, derivar o activar emergencias. Es una vía propuesta, no un producto disponible.
Una futura colaboración podría producir indicadores de uso, seguridad y derivación sin identificar directamente al usuario. No se generan hoy.
Un laboratorio o centro diagnóstico podría enviar un informe ya emitido y validado según su propio procedimiento. Una modalidad específica de Dooctors triAGE podría proponer una prioridad P1–P5 y preparar una comunicación mínima, adaptada al protocolo del centro, para ordenar la revisión profesional o el contacto con el paciente.
El centro mantiene la responsabilidad sobre la prueba y su validación.
Se definen datos, finalidad, reglas y destinatario de la comunicación.
P1–P5 como salida a validar en el contexto y protocolo del centro.
El siguiente paso depende del flujo aprobado, no de una capacidad genérica.
Límite: no interpreta imágenes radiológicas brutas, no valida el resultado del laboratorio o del radiólogo, no diagnostica y no sustituye la responsabilidad del centro. Una comunicación directa al paciente exigiría evaluación específica adicional, gobernanza clínica y un flujo previamente acordado.
Quince años de experiencia en Medicina Interna, con práctica clínica entre Cádiz y Ceuta. Formación especializada en inteligencia artificial aplicada a la salud en la Universitat de Barcelona. Figura como miembro del claustro de profesores de la edición 2026-2027 del IV Diploma de Experto «Uso práctico de la inteligencia artificial en investigación y docencia en ciencias de la salud».
Ha concebido y desarrollado el producto integrando práctica clínica, telemedicina e inteligencia artificial aplicada a la salud. La ventaja no es solo el código: es un marco clínico versionado, gobernado médicamente y construido desde el problema asistencial.
Buscamos conversaciones con decisores, centros sanitarios, laboratorios, centros diagnósticos e inversores que ayuden a seleccionar una finalidad institucional y convertirla en una evaluación segura y medible.
Responsable: Dr. Luis Escobar Curbelo. Contacto: dr.luisescobar@dooctors.com. En el triaje real, el usuario acepta antes de iniciar y puede leer la política completa.
No se pide nombre, DNI, teléfono, email ni dirección. Se solicita al usuario que evite escribir datos identificativos propios o de terceros.
El tratamiento necesario para generar y conservar la orientación se acepta antes de iniciar. Puede gestionarse con el código entregado al usuario.
La conservación para mejora es una decisión separada y voluntaria. Puede retirarse sin retirar F1 ni impedir una nueva consulta.